Paso 1: LIMPIAR
Jabón líquido o en pastilla. Su fórmula limpia suavemente pero en profundidad y sin resecar. Para limpiar tu piel, extiende el jabón facial de Clinique por todo el rostro. Después, aclara con agua tibia. Y para terminar, sécate con pequeños toques. Continúa con la loción clarificante.

 

Paso 2: EXFOLIAR

El paso que marca la diferencia. Su acción exfoliante permite a las capas de piel más nuevas llegar a la superficie, proporcionando un aspecto más suave y luminoso. Un ligero cosquilleo te indicará que está funcionando. Apliqua la loción clarificante con un algodón después de limpiar el rostro con el jabón facial de Clinique. Desliza el algodón suavemente por el rostro y el cuello, evitando la zona del contorno de los ojos y los labios. La loción clarificante está disponible en cinco fórmulas diferentes, una para cada tipo de piel.

 

Paso 3: HIDRATAR

La “bebida” hidratante que toda piel necesita, desarrollada por los dermatólogos de Clinique para mantener el equilibrio óptimo de hidratación de la piel. Suaviza y mejora la textura y condición natural de la piel. La hidratante en loción es adecuada para las pieles secas y mixtas. La hidratante en gel es adecuada para las pieles grasas y muy grasas.

 

 

Muy recomendable¡

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